Un muñeco de peluche abandonado permanece sobre una superficie agrietada en La Guaira, símbolo de las vidas afectadas por los devastadores terremotos en Venezuela. Foto: UNOCHA/Jennifer Moreno.

Más de 1.500 réplicas, 5.540 fallecidos y miles de desplazados mantienen a Venezuela en emergencia un mes después de los devastadores terremotos que sacudieron al país.

Un mes después de los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que golpearon a Venezuela el pasado 24 de junio, el país continúa enfrentando una de las peores tragedias humanitarias de su historia reciente.

Las cifras siguen aumentando. De acuerdo con Naciones Unidas, hasta el 24 de julio se contabilizaban más de 5.540 personas fallecidas, 16.740 heridas y cerca de 18.000 que perdieron sus hogares. A esto se suman más de 1.500 réplicas que mantienen en alerta a millones de ciudadanos.

La Guaira, estado ubicado al norte de Caracas, continúa siendo una de las zonas más afectadas. Allí, maquinaria pesada y equipos de rescate siguen trabajando entre los escombros, mientras decenas de familias esperan noticias de sus seres queridos desaparecidos.

Una carrera contra el tiempo

La magnitud del desastre obligó a desplegar una respuesta internacional sin precedentes. Un total de 71 equipos especializados de búsqueda y rescate urbano, provenientes de 31 países, llegaron a Venezuela para apoyar las labores de emergencia.

Los rescatistas han trabajado durante semanas removiendo estructuras colapsadas y utilizando tecnología especializada para localizar sobrevivientes.

“Las familias venezolanas necesitan recuperar a sus seres queridos o, al menos, poder cerrar ese capítulo”, aseguró María Paz Campos, integrante de un equipo de rescate proveniente de Chile.

Historias que conmueven

Entre los miles de sobrevivientes se encuentra Emily Camargo, de 24 años, quien logró salvarse por cuestión de segundos.

“Todo a mi alrededor se derrumbó, pero donde yo estaba parada no cayó nada”.

Emily había salido con sus dos perros cuando comenzó el sismo. Horas más tarde logró reencontrarse con su pareja, Juan Ruiz, campeón nacional de boxeo, quien durante la emergencia ayudó a rescatar vecinos atrapados bajo los escombros.

“Perdimos todo lo que teníamos en el apartamento, pero nos volvimos a encontrar”, relató.

En Catia La Mar, el panorama no es distinto. El Gran Mercado Comunitario, conformado por cerca de 700 puestos comerciales, quedó completamente destruido tras un incendio generado durante los terremotos.

Miles viven en refugios temporales

Cientos de familias permanecen en campamentos improvisados y centros deportivos habilitados como albergues.

Organizaciones humanitarias, junto con el Gobierno venezolano y agencias de Naciones Unidas, continúan entregando:

  • Alimentos y agua potable.
  • Atención médica.
  • Apoyo psicológico.
  • Kits de higiene.
  • Protección para niños y adolescentes.
  • Alojamiento temporal.

Los menores de edad figuran entre los más afectados, razón por la cual se han establecido espacios recreativos y programas de apoyo emocional en los principales refugios.

La ONU pide no olvidar a Venezuela

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que la respuesta internacional ha recibido apoyo financiero de varios países y organizaciones multilaterales. Sin embargo, Naciones Unidas estima que serán necesarios 299 millones de dólares adicionales para atender a 1,3 millones de personas durante los próximos seis meses.

La solicitud más repetida por los trabajadores humanitarios continúa siendo la misma:

“Por favor, no se olviden de Venezuela. Todavía los necesitamos”.

Una tragedia que marcará al país

Aunque la fase más crítica de búsqueda y rescate comienza a disminuir, Venezuela enfrenta ahora el enorme desafío de reconstruir viviendas, recuperar empleos y atender las secuelas psicológicas que dejó el desastre.

Un mes después, la tierra continúa temblando. Pero también lo hace el recuerdo de miles de familias que intentan reconstruir sus vidas en medio de una tragedia que quedará marcada en la historia del país.

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