La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que Colombia no fue invitada a participar en la cumbre Escudo de las Américas debido a lo que Washington considera una cooperación insuficiente en la lucha contra el narcotráfico.
Durante una declaración ante medios de comunicación, la funcionaria aseguró que la decisión responde a preocupaciones sobre la estrategia de cooperación del país sudamericano frente al crecimiento de redes de narcotráfico en la región.
Críticas desde Washington
Según la portavoz, el gobierno de Estados Unidos considera que la lucha contra el narcotráfico requiere una colaboración más firme entre los países del continente.
Leavitt afirmó que el combate a los cárteles y organizaciones criminales es una prioridad dentro de las estrategias de seguridad regional impulsadas por Washington.
La cumbre Escudo de las Américas busca precisamente fortalecer la cooperación entre gobiernos para enfrentar amenazas como el narcotráfico, el crimen organizado y el terrorismo en el continente.
Un tema sensible en la relación bilateral
La exclusión de Colombia de este encuentro podría generar nuevas tensiones diplomáticas entre ambos países, que históricamente han mantenido una estrecha cooperación en materia de seguridad y lucha contra las drogas.
Durante décadas, Colombia ha sido uno de los principales aliados de Estados Unidos en la región en programas de combate al narcotráfico y fortalecimiento de las fuerzas de seguridad.
Sin embargo, las estrategias recientes del gobierno colombiano han generado debate internacional sobre el enfoque que debe adoptarse frente al problema de las drogas.
Impacto en la política regional
Analistas señalan que las declaraciones de la Casa Blanca reflejan las diferencias actuales en torno a la política antidrogas en el continente.
Mientras algunos gobiernos promueven estrategias más enfocadas en la seguridad y la acción militar contra los cárteles, otros proponen enfoques centrados en reformas sociales y políticas de reducción de daños.
La situación podría influir en futuras relaciones diplomáticas y en la cooperación regional en materia de seguridad.
